
Un campo electromagnético con frecuencias en el rango de las microondas.Un campo de microondas es un campo electromagnético con frecuencias que van desde aproximadamente 300 MHz hasta 300 GHz, lo que corresponde a longitudes de onda de 1 metro a 1 milímetro. En física, los campos de microondas se utilizan para manipular sistemas cuánticos, calentar materiales y sondear rotaciones moleculares. Ocupan un nicho especial entre las ondas de radio y el infrarrojo, interactuando fuertemente con moléculas polares y espines electrónicos. En la investigación moderna, los campos de microondas son cruciales para controlar qubits en computadoras cuánticas superconductoras y para estudiar la radiación cósmica de fondo de microondas.
La tecnología de microondas se desarrolló durante la Segunda Guerra Mundial para el radar, siendo el magnetrón de cavidad un invento clave. El término 'microonda' entró en uso común en las décadas de 1930 y 1940.
Los campos de microondas se generan mediante dispositivos como klistrones, magnetrones u osciladores de estado sólido, y se guían a través de guías de onda o cables coaxiales. Interactúan con la materia acoplándose a dipolos eléctricos (transiciones rotacionales en moléculas) o a momentos magnéticos (resonancia de espín electrónico). En dispositivos cuánticos, se utilizan pulsos de microondas resonantes para inducir transiciones entre estados cuánticos, permitiendo el control coherente de qubits. La amplitud, frecuencia y fase del campo pueden moldearse con precisión para realizar compuertas cuánticas.
Se utiliza en hornos de microondas, sistemas de radar, comunicaciones inalámbricas (5G) y, crucialmente, en computación cuántica para manipular qubits superconductores y en espectroscopía de resonancia de espín electrónico.
La radiación cósmica de fondo de microondas, un tenue resplandor remanente del Big Bang, tiene una frecuencia máxima de aproximadamente 160 GHz, lo que la convierte en un campo de microondas natural que llena todo el universo.












