Las estrellas jóvenes bombardean sus planetas con flujos de partículas. Experimentos muestran que este 'clima espacial' convierte nitrógeno y dióxido de carbono en un potente gas de efecto invernadero e incluso en ladrillos de la vida. Quizás esto impidió que la Tierra primitiva se congelara y desencadenó la química de la vida. Ahora los científicos buscan procesos similares en exoplanetas lejanos, donde el calor normal de la estrella no basta.
🎯 Cada potente superllamarada en una estrella joven podía producir hasta 20 mil millones de kilogramos de óxido nitroso al año, suficiente para calentar la atmósfera de todo un planeta.
🎬 La idea de calentar un planeta con gases de efecto invernadero es familiar en la trilogía 'Marte Rojo' de Kim Stanley Robinson. Solo que allí son ingenieros humanos, y aquí, la propia estrella.