Por primera vez se ha probado la 'estrategia del anillo híbrido', un método hipotético de comunicación interestelar en el que los extraterrestres usan estallidos de rayos gamma para sincronizar señales. Tomando como referencia el brillante estallido GRB 221009A y la distancia al centro de la Galaxia, los científicos predijeron estrechas ventanas temporales (~3,4 días) para la llegada de mensajes. El telescopio TESS observó 58 estrellas cercanas y encontró dos con destellos sospechosos en el momento previsto, aunque probablemente sean interferencias. Este enfoque recuerda a un faro, donde el destello marca el ritmo para la respuesta. El método demostró ser práctico y podría convertirse en la base para futuras búsquedas de inteligencia extraterrestre.
El método se asemeja a un juego en una sala oscura: tú y tus amigos acuerdan que después de un destello común, cada uno encenderá una linterna diez segundos después, ajustando el tiempo por el retraso de la luz. De manera similar, se puede usar un estallido cósmico de rayos gamma —una explosión colosal visible para todo el universo— como señal de partida para los extraterrestres. Los astrónomos lo comprobaron por primera vez en la práctica.
Tomaron el estallido de rayos gamma más brillante de la historia, GRB 221009A, y los datos del satélite TESS, que normalmente busca exoplanetas (mundos lejanos). Durante 50 días, el satélite midió el brillo de 58 estrellas cercanas a la dirección del estallido. Según los cálculos, si una civilización extraterrestre quisiera responder, su señal —un breve aumento en la luz de la estrella— caería en una “ventana” de tres días estrictamente calculada, basada en la distancia al centro de la galaxia y la velocidad de la luz.
Se detectaron dos saltos de brillo sospechosos. Pero las estrellas vecinas también cambiaron de luz simultáneamente, una señal clara de vibración del equipo, no de una señal inteligente. Sin embargo, el método funcionó a la perfección. Y aquí viene lo inesperado: el estallido de rayos gamma resultó ser tan potente que, si hubiera estado diez veces más cerca, habría arrancado la capa de ozono de la Tierra. Así, la búsqueda de contactos extraterrestres nos recordó involuntariamente la fragilidad de nuestro hogar.
🎯 En su pico, GRB 221009A emitió tanta energía como todo el Sol durante 10 mil millones de años.