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Una misma supernova apareció en cuatro lugares del cielo a la vez: la culpa la tiene una galaxia que curvó su luz.
Una linterna lejana brilla a través de un cristal irregular. El cristal desvía los rayos y, en lugar de una sola lucecita, en la pared aparecen varias: unas más brillantes, otras más tenues. De manera parecida, una galaxia masiva curva la luz de una estrella que ha explotado. La explosión fue una sola, pero en las imágenes se ven cuatro puntos luminosos.
Los astrónomos notaron el primer punto por casualidad: en los datos del telescopio ZTF apareció una lucecita azul junto a una galaxia lejana. Luego, el espectro mostró que la luz había viajado hacia nosotros durante más de ocho mil millones de años. Y las imágenes del telescopio espacial James Webb descompusieron la escena en detalles: dos puntos muy cerca uno del otro, un tercero treinta veces más débil al otro lado de la galaxia. El cuarto, el más tenue de todos, se logró encontrar en los datos del espectrógrafo.
La luz de la explosión siguió caminos distintos, así que cada imagen muestra la supernova en una edad diferente. El punto más débil es el más "joven": su luz llegó primero, y los brillantes llegaron después.
Lo más asombroso es la amplificación. La lente gravitatoria funcionó como una lupa: uno de los puntos resultó ser más brillante de lo que debería, más de cien veces. Para explicar ese brillo, se necesita una amplificación de unas 250 veces. En comparación, es como si una vela en la otra orilla de un lago empezara a brillar como un reflector.
Estas supernovas "multiplicadas" son una rareza. Se usan como reglas naturales: sabiendo cuánto se retrasó la luz en cada imagen, se puede medir a qué velocidad se expande el universo.
De momento, no se ha podido medir el retraso exacto: la primera imagen es demasiado débil para captar el momento de su aparición. Pero los espectros tomados en distintos momentos dan esperanza: comparando cómo cambiaron el color y el brillo de cada copia, los astrónomos podrán calcular cuánto curvó la galaxia los diferentes caminos. Es un paso más hacia un mapa preciso de la masa invisible que gobierna el movimiento de todo en el universo.
La luz de esta supernova viajó hacia nosotros durante más de 8 mil millones de años: más de la mitad de la edad del universo.
En la película 'Interstellar', los protagonistas pasan cerca de un agujero negro que distorsiona la luz de las estrellas; aquí ocurre el mismo efecto, solo que la lente es una galaxia entera.