El silicio es el material del que están hechos los procesadores de todos los teléfonos y portátiles. Ahora se ha logrado atrapar un electrón individual y controlar su espín —ese diminuto imán que puede apuntar "hacia arriba" o "hacia abajo". Es como sostener una peonza: se puede inclinar y girar su eje, pero aquí, en lugar de las manos, actúa un campo eléctrico.
Un grupo de físicos ha medido cómo responde el espín del electrón a las señales eléctricas cerca de un punto especial donde dos niveles de energía casi se fusionan. Resulta que en esa región la frecuencia de rotación del espín aumenta bruscamente. Esto se debe a la mezcla de estados asociados con los valles —regiones especiales en la estructura energética del silicio donde el electrón puede encontrarse con diferente probabilidad. Cerca del anticruce de niveles, el campo eléctrico actúa sobre el espín con la misma eficacia que un campo magnético.
Para entender por qué el efecto es tan fuerte, los científicos midieron cómo la diferencia entre los dos estados de valle depende de la dirección del campo magnético. Para un campo perpendicular al plano del dispositivo, el acoplamiento entre espín y valle resultó máximo. Esto concuerda con un modelo en el que actúa un campo efectivo dentro del plano que mezcla los estados de espín y valle. Es precisamente esta mezcla la que permite que el campo eléctrico invierta el espín.
Si se aprende a invertir rápida y fiablemente el espín de un electrón mediante una señal eléctrica, se podrán construir bits cuánticos sin voluminosos imanes ni antenas de microondas. Es un paso hacia un ordenador cuántico que quepa en un chip convencional.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2604.22547
Electron spin resonance spectroscopy (ESR) of a single electron in planar Si-MOS quantum dot is reported in the vicinity of a valley level anti-crossing. A number of one and two-photon resonances are observed due to mixing of magnetic spin-flip and electric valley-flip transitions. This allows the reconstruction of the energy-level diagram of a four state system with two valley and two spin states. Near the anti-crossing, an enhancement of the Rabi frequency is observed. This is attributed to an electric-dipole transition activated by admixing of the upper energy level due to inter-valley spin coupling. The electric-dipole transition may be driven via capacitive coupling between the ESR antenna, and the confinement gate. To characterize spin-valley coupling responsible for the enhancement, we measure the anisotropy of the g-factor difference between the two valley states, the mean g-factor and the inter-valley spin coupling for both in and out-of-plane magnetic fields. The inter-valley spin coupling is strongly modulated by the direction of the B-field, and is strongest for out-of-plane B-field, consistent with an in-plane spin-valley field. In principle, this strong Electric dipole spin resonance (EDSR) effect could be utilized for fast all-electrical spin control in small-scale devices.
El espín del electrón es tan pequeño que para invertirlo basta una energía miles de millones de veces menor que la necesaria para calentar una cucharadita de agua en un grado.
En la serie "Devs", el ordenador cuántico usa qubits superconductores, pero los qubits de espín en silicio podrían resultar más prácticos para la producción en masa.