La amplitud del fondo estocástico de ondas gravitacionales (GWB) medida por los PTA y el descubrimiento por el JWST de agujeros negros supermasivos sobredesarrollados a altos corrimientos al rojo desafían los modelos de su formación. Se investiga si los agujeros negros primordiales (PBH) en los halos pueden amplificar la señal del GWB. Los PBH introducen una componente de isocurvatura en el espectro de potencias, acelerando la formación y fusión de halos de materia oscura. Los agujeros negros se hunden hacia el centro por fricción dinámica, y el objeto central crece mediante fusiones jerárquicas, además de por acreción de gas. La amplitud calculada del GWB se compara con los datos de 15 años de NANOGrav mediante análisis bayesiano; la predicción concuerda con las observaciones. El modelo solo requiere que caiga al centro entre el 0,09 y el 0,12% de la masa del halo, lo cual es compatible con una fracción de PBH en la materia oscura f_pbh ~ 0,1, siempre que los PBH de masa estelar (~1% de la población) sean responsables de los agujeros supermasivos observados a z ~ 6–10. Así, el escenario con PBH explica a la vez la población de cuásares tempranos y el fondo de ondas gravitacionales.
Los detectores de ondas gravitacionales captan un zumbido de baja frecuencia, parecido al sonido de una cascada lejana. El telescopio Webb encuentra en el universo temprano galaxias con agujeros negros que parecen demasiado masivos para su corta edad.
Si estos invisibles constituyen la materia oscura (como pensaban Zwicky y Rubin), en cada galaxia hay una cantidad incontable de ellos. Como guijarros en un arroyo, frenan al chocar con el gas y las estrellas, descendiendo lentamente hacia el centro. Allí, al fusionarse, generan ondas que crean el zumbido. Basta con que una fracción de un porcentaje de la masa total «se hunda» — como un puñado de piedritas cambia el sonido del río. Los cálculos coinciden con años de observaciones del proyecto NANOGrav. Además, este modelo también explica los gigantes tempranos: los agujeros negros ordinarios, al caer en esa corriente, crecen rápidamente. Así, una sola idea sencilla conecta tres grandes misterios del cosmos.
🎯 A diferencia de los [tag:black_hole]agujeros negros[/tag] estelares, los [tag:black_hole]primordiales[/tag] no tienen un límite inferior de masa: algunos pueden pesar menos que la Luna, siendo del tamaño de un guisante.