La cosmología moderna pensaba que la energía oscura —esa fuerza misteriosa que acelera la expansión del Universo— era constante. Pero los nuevos datos del telescopio DESI muestran que en los últimos miles de millones de años su densidad ha caído aproximadamente un 10%. Esto es como una batería que se va debilitando poco a poco. Entonces, ¿quizás el «motor» del cosmos no es eterno, sino que se está agotando lentamente?
Durante mucho tiempo, la energía oscura — esa fuerza misteriosa que impulsa la expansión del Universo — se consideró eterna e inmutable, como una levadura que nunca pierde su poder. Pero no se lograba explicar esa constancia mediante las leyes del micromundo, y los científicos comenzaron a sospechar que esta «levadura» podría estar perdiendo fuerza.
El instrumento DESI — un analizador de luz de millones de galaxias lejanas — mostró que en los últimos miles de millones de años la fuerza de la energía oscura se ha debilitado alrededor de un 10%. Al estudiar la distribución de las galaxias, los astrónomos descubrieron con sorpresa que no están esparcidas al azar, sino que se organizan en anillos concéntricos, como los círculos que se forman en el agua al lanzar una piedra. Es el eco congelado de las ondas sonoras que sacudieron el Universo joven.
Ahora toda la receta del pan cósmico está en duda, donde la materia oscura y la energía oscura se consideraban ingredientes inmutables. Los cosmólogos prueban nuevas recetas, en las que la masa del espacio se amasa con hilos de cuerdas y la energía oscura — como una levadura viva — se comporta de forma caprichosa: a veces se alborota, a veces se calma, prometiendo un desenlace dramático para la expansión.
🎯 Según las estimaciones, la energía oscura representa alrededor del 68% de toda la energía del Universo.