Embalsosa el suelo con triángulos idénticos y obtendrás un patrón aburrido y repetitivo. ¿Y si quieres que el diseño nunca se repita, pero con una sola baldosa? Durante mucho tiempo, los matemáticos estaban convencidos de que eso era imposible: se necesitaban al menos dos figuras distintas. El famoso mosaico de Penrose es un ejemplo: rombos con ángulos agudos y obtusos se combinan en un patrón infinitamente variado pero estrictamente ordenado. Sin embargo, en 2024 se encontró una figura asombrosa: el 'einsten' (del alemán 'una piedra'). Es un polígono de forma bastante peculiar, que recuerda a un sombrero o a una camisa. Es capaz de cubrir el plano infinito sin huecos y sin repeticiones.
Ahora, un grupo de científicos ha llevado por primera vez esta abstracción matemática a un material real. Crearon una cavidad microscópica llena de luz y materia, y con un láser grabaron en ella un patrón de baldosas 'einsten' idénticas. En cada vértice de estas baldosas aparecía un diminuto cúmulo de luz: un condensado de polaritones, similar a una gota de emisión láser. Estas gotas comenzaban a pulsar e interactuar entre sí, como músicos en una orquesta que ajustan su ritmo al de sus vecinos. Pero debido a la inusual disposición de los 'músicos', su melodía colectiva resultó ser completamente nueva.
Cuando los físicos examinaron la distribución de energías en este patrón luminoso, vieron claros patrones hexagonales que recordaban a la estructura del grafeno (una lámina de carbono de un átomo de espesor). Pero lo más interesante apareció al medir las fases, es decir, cuánto están desplazados los 'tiempos' de los distintos condensados. En una red periódica ordinaria, todas las gotas oscilan o bien sincronizadas o bien en un estricto orden de tablero de ajedrez. En el mosaico de Penrose, el panorama es más complejo, pero también predecible. Sin embargo, en el mosaico 'einsten', las fases se alinearon en un patrón completamente nuevo e inesperado, como si la orquesta tocara una melodía que no se puede escribir con notación estándar. Este descubrimiento demuestra que con baldosas idénticas no repetitivas se pueden crear materiales luminosos programables con propiedades únicas.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2605.13206
A plethora of unconventional localization phenomena and fractal features of linear spectrum observed in quasiperiodic structures have been accompanied by a long-standing quest for the geometrical elements and structures that permit tilings of the plane, but only in a non-periodic manner. Until 2024, it was believed that such quasiperiodic structures, or quasicrystals, could only be composed of at least two different tiles. Surprisingly, a newly discovered class of quasicrystals requires only one elementary monotile. However, its physical realization and study of propagating coherent excitations in this novel setting remained elusive. Here we optically sculpt aperiodic quasicrystals composed of "einstein" monotiles in an inorganic microcavity and observe nontrivial relative phases of the exciton-polariton condensates nonresonantly excited at the vertices of each monotile. Utilizing energy-resolved tomography in momentum-space, we reveal the formation of distinct Bragg peaks with six-fold symmetry and Dirac-like spectral fingerprints, intrinsic to the underlying graphene-like structure, while interferometric phase reconstruction shows a nontrivial synchronization pattern distinct from both periodic triangular lattices and Penrose quasicrystals. Our work demonstrates that monotiles can be converted into a programmable driven-dissipative artificial material, where long-range coherence coexists with enforced geometric aperiodicity, producing synchronization and spectral responses distinct from both periodic and conventional quasicrystalline tilings.
La figura 'einsten' fue encontrada por el matemático aficionado David Smith, de Inglaterra. Recortó baldosas de papel y las estuvo combinando durante horas hasta que descubrió que una de las formas nunca formaba un patrón repetitivo.
En la novela de Greg Egan 'Desesperación', las matemáticas extraterrestres se basan en patrones que nunca se repiten, muy parecidos a estos nuevos cuasicristales de una sola baldosa.