Una cuasipartícula formada por el fuerte acoplamiento de la luz y la materia, que se comporta como ambas.Un polaritón es una cuasipartícula que surge cuando la luz (fotones) y la materia (típicamente excitones en un semiconductor) se acoplan tan fuertemente que intercambian energía más rápido de lo que cualquiera de ellos puede decaer. El resultado es una excitación híbrida que es parte luz, parte materia, heredando propiedades de ambas: puede moverse a velocidades cercanas a la de la luz como un fotón, pero interactúa fuertemente con otras partículas como un electrón. Esta dualidad convierte a los polaritones en una herramienta única para estudiar fenómenos cuánticos a escalas macroscópicas.
El concepto fue introducido en la década de 1950 por K. Huang y posteriormente formalizado por J. J. Hopfield en 1958, quien describió el sistema acoplado fotón-excitón mediante un modelo de mecánica cuántica.
Cuando un fotón entra en un material con una resonancia excitónica (un par electrón-hueco ligado), puede ser absorbido y reemitido repetidamente. Si este ciclo ocurre más rápido que las tasas de decaimiento individuales, el sistema entra en el régimen de acoplamiento fuerte. Los dos estados originales —fotón y excitón— se fusionan en dos nuevos estados de energía (ramas polaritónicas superior e inferior), separados por un desdoblamiento de Rabi. La rama inferior a menudo se comporta como una partícula muy ligera, lo que permite efectos como la condensación de Bose-Einstein a temperaturas relativamente altas.
Los polaritones se utilizan en plataformas experimentales para la simulación cuántica, láseres de bajo umbral y dispositivos de lógica totalmente óptica, donde su naturaleza luz-materia permite conmutación rápida e interacciones no lineales.
Los polaritones pueden formar un condensado de Bose-Einstein a temperatura ambiente en materiales orgánicos, a diferencia de la mayoría de los gases cuánticos que requieren temperaturas de microkelvin.















