En lugar de la imagen tradicional de un 'comienzo sin fronteras', los físicos ahora consideran diminutos túneles en el espacio-tiempo (agujeros de gusano) como la clave del nacimiento del universo. Esto resuelve viejos problemas y amplía el abanico de posibles escenarios de inflación. ¡Como si en lugar de una sola receta, la naturaleza tuviera todo un recetario! ¿Cuál habrá elegido nuestro universo?
Al igual que un agujero en una manzana, un agujero de gusano — un túnel microscópico en el tejido curvado del cosmos — podría haber servido de pasaje para el Universo naciente. Esta transición sustituye el enigmático punto de singularidad por un nacimiento suave desde la “nada”, idea desarrollada por Stephen Hawking. En la garganta del túnel, la inflación — la expansión acelerada — se desencadena mediante el campo que da masa a las partículas, junto con los campos axiónicos. Este escenario explica de forma natural la uniformidad del cosmos, y tanto la teoría cuántica como el Modelo Estándar de partículas encajan sin problemas. Las huellas de este proceso se buscan en la radiación de fondo de microondas — la luz ancestral del Big Bang. La conclusión más sorprendente: el Big Bang no fue una explosión en absoluto, sino una tranquila transición de túnel cuántico.
🎯 En el tiempo imaginario, la geometría del agujero de gusano se asemeja a una copa de vino: un estrecho «tallo» conecta dos regiones en expansión. Al pasar al tiempo real, el cuello de la copa se convierte en el punto de nacimiento de un Universo caliente y en rápida expansión.
🎬 La idea de un túnel desde la «nada» resuena con la trama de «Interstellar», donde los protagonistas viajan a través de un agujero de gusano, pero aquí el túnel se convierte en un escenario científico para el origen de todo el cosmos.