Imagina baterías cósmicas con la masa de un billón de soles y una carga que desgarra el vacío. Los científicos comprobaron si estas chispas del universo primitivo podrían sustituir la energía oscura. Lamentablemente, en un cosmos homogéneo su repulsión se debilita demasiado rápido, como un rayo en la tormenta. El enigma persiste.
🎯 A una distancia de un millón de años luz, la repulsión eléctrica entre dos astrones es comparable al peso del Monte Everest, suficiente para acelerarlos a una fracción notable de la velocidad de la luz.