Cuando la luz se refleja en una superficie, puede desplazarse lateralmente un pequeño trecho. Ahora los científicos controlan este desplazamiento con un segundo haz, convirtiendo un simple reflejo en una herramienta óptica ultrasensible.
🎯 El desplazamiento de Goos–Hänchen lleva el nombre de los físicos alemanes que lo midieron en 1947 con un prisma, una lámpara y una placa fotográfica. Su valor típico es de unos pocos micrómetros, pero en los esquemas modernos la amplificación alcanza cientos de veces, haciendo el desplazamiento visible a simple vista.