Los neutrinos son partículas casi escurridizas que atraviesan todo a su alrededor. En una nube densa, por ejemplo, durante la explosión de una estrella, comienzan a cambiar colectivamente su tipo, o «sabor». Este proceso se parece a cómo en una multitud las personas cambian sincronizadamente el color de su ropa, pero no todas a la vez, sino en oleadas. Durante mucho tiempo no se entendió por qué las transiciones ocurren de manera abrupta, como si alguien accionara un interruptor.
Los autores del estudio miraron dentro de la «orquesta» cuántica de los neutrinos mediante un modelo computacional. Midieron dos recursos: el entrelazamiento (en qué medida las partículas están conectadas entre sí) y la magia no local (una medida de cuán difícil es predecir el estado del sistema). Resultó que justo en el momento de la transición brusca de sabor, el entrelazamiento alcanza su punto máximo, mientras que la magia, por el contrario, cae. Es como si los músicos de una orquesta comenzaran de repente a tocar de manera afinada y predecible, aunque antes cada uno improvisara por su cuenta.
Este panorama no solo es hermoso. Ofrece una receta práctica: si sabemos dónde el entrelazamiento es máximo, podemos construir simulaciones computacionales más eficientes. En lugar de calcular cada partícula, basta con seguir esos puntos especiales. Esto ayudará a entender cómo los neutrinos influyen en las explosiones de supernovas y en la formación de los elementos de los que estamos hechos.
En una nube densa de neutrinos, las partículas interactúan tan fuertemente que su comportamiento colectivo recuerda a un organismo único. Una partícula no puede «decidir» cambiar de sabor: siempre es el resultado de una danza común de miles de millones.
En la novela «Solaris» de Stanisław Lem, el océano se manifestaba a través de estructuras complejas e inexplicables. El comportamiento de la nube de neutrinos se parece en algo: un entorno aparentemente caótico que por dentro está organizado según estrictas reglas cuánticas que apenas comenzamos a comprender.