
Uso de redes neuronales para crear representaciones o mapas espaciales, inspirado en los cerebros biológicos.Las redes neuronales en el mapeo espacial se refieren al uso de redes neuronales artificiales — sistemas computacionales inspirados en la estructura del cerebro — para construir representaciones del espacio físico. Estas redes aprenden a transformar entradas sensoriales (como imágenes, distancias o coordenadas) en mapas internos que pueden utilizarse para la navegación, la predicción o el análisis. En neurociencia, este concepto también se aplica para entender cómo el propio cerebro crea mapas cognitivos, como se observa en los estudios de las células de lugar y las células de rejilla.
La idea de los mapas cognitivos fue introducida por Edward Tolman en 1948, pero la conexión moderna con las redes neuronales surgió con el auge del aprendizaje profundo en la década de 2010, cuando redes como la Deep Q-Network de DeepMind demostraron razonamiento espacial en entornos virtuales.
Una red neuronal se entrena con un conjunto de datos de entradas espaciales y salidas correspondientes (por ejemplo, coordenadas o ubicaciones). A través de capas de 'neuronas' interconectadas que ajustan sus pesos durante el entrenamiento, la red aprende una función que asigna entradas a posiciones espaciales. En el cerebro, procesos similares ocurren mediante la plasticidad sináptica, donde los patrones de disparo de las neuronas codifican relaciones espaciales, permitiendo a un animal recordar dónde ha estado y planificar rutas.
Impulsa la navegación de vehículos autónomos, la planificación de rutas robóticas e incluso sistemas de IA inspirados en el cerebro que pueden aprender a navegar en entornos desconocidos.
Investigaciones recientes muestran que las redes neuronales artificiales, al ser entrenadas para navegar laberintos, desarrollan espontáneamente patrones de activación similares a las células de rejilla, notablemente parecidos a los que se encuentran en el cerebro de los roedores.


















