Una minúscula rotación del resonador apenas cambia el comportamiento de la luz. Pero si se añade interferencia cuántica, el efecto se amplifica miles de veces: y entonces los fotones corren en una dirección como solitarios, y en la otra se agrupan en bandadas. Así nacen las fuentes cuánticas unidireccionales para las tecnologías del futuro.
🎯 El efecto Fizeau, clave para el método, permitió en 1851 medir la velocidad de la luz en agua en movimiento, un paso importante hacia la teoría de la relatividad.
🎬 Los espejos unidireccionales y los campos de fuerza que dejan pasar la luz en un solo sentido son un elemento frecuente de la ciencia ficción. Este nuevo trabajo convierte esa exótica idea en realidad de laboratorio.