El amanecer cósmico no llegó por el esfuerzo de gigantes, sino por el de diminutas galaxias chispa. Sus líneas de emisión brillaban como reflectores cósmicos, convirtiendo el océano de hidrógeno en plasma transparente. Hoy los telescopios ven estas fábricas de fotones en z~7: suministraban hasta el 70% de la radiación ionizante. Sin polvo, sin exotismos: solo física primordial.
🎯 En los casos récord, el ancho equivalente de las líneas [OIII]+Hβ supera los 1000 Å: imagina una galaxia que en el infrarrojo cercano está compuesta casi enteramente por la luz de unas pocas líneas de emisión, mientras que su fondo estelar apenas brilla.
🎬 Como el monolito de '2001: Odisea del espacio' que despertó la inteligencia, pero aquí miríadas de diminutas luces galácticas sacaron al Universo de la oscuridad con su radiación.