Los científicos han creado un filtro simple para buscar vida extraterrestre. Es como un colador que descarta las estrellas donde la vida compleja difícilmente sería posible. De casi dos millones de estrellas, quedó aproximadamente la mitad, en su mayoría similares a nuestro Sol. La pregunta interesante: ¿cuántas de ellas podrían albergar planetas con vida?
Los astrónomos que buscan vida extraterrestre seleccionan estrellas de nuestra Galaxia como un cocinero selecciona tomates para la salsa. Las descartan por criterios simples: las masivas se queman demasiado rápido, las jóvenes no permiten que la vida evolucione, y sin material de construcción (elementos pesados) no se puede formar un planeta de tipo terrestre. Las erupciones, especialmente en enanas rojas, y las binarias cercanas crean un clima letal. La química se lee mediante líneas espectrales, y el parpadeo del brillo se captura con fotometría.
El filtro más astuto es la edad. En lugar de un número exacto (casi imposible de conocer), se toma un límite superior: si la estrella es potencialmente más vieja, se la deja pasar. Gracias a esto se salvaron 355 mil estrellas, más de las que se descartaron por cualquier otro criterio, excepto los dos principales. Tras la selección, de 1,7 millones de candidatas quedaron 778 mil, en su mayoría gemelas del Sol. Son tantas que cualquier telescopio, como el James Webb, siempre tiene un objetivo adecuado para cazar atmósferas de planetas mediante observación de tránsitos.
🎯 La estimación superior de edad salvó 355 mil estrellas, más que cualquier otro filtro, excepto dos. La actividad de las enanas rojas solo descartó 84.
🎬 El descarte de la mayoría de estrellas hace eco del «Gran Filtro» de «El bosque oscuro» de Liu Cixin: el cosmos calla porque hay pocos lugares adecuados.