Imagina una lámpara escondida detrás de un gran acuario lleno de agua. No ves una única fuente de luz, sino varios reflejos y refracciones: el agua desvía la trayectoria de los rayos. De manera similar, una galaxia masiva actúa como una lente gigante: curva los rayos de un cuásar lejano (el núcleo brillante de una galaxia), y en el cielo aparecen varias copias de él.
La luz de cada copia llega hasta nosotros por un camino distinto, y la diferencia de tiempo puede ser de días o incluso meses. Este retraso depende de cuánto haya curvado la lente el espacio y de la distancia hasta ella. Y la distancia, a su vez, está relacionada con la velocidad de expansión del universo: la famosa constante de Hubble, objeto de acalorados debates en la actualidad. Midiendo los retrasos, se puede calcular esa velocidad sin intermediarios, de forma puramente geométrica.
Los autores tomaron diecisiete sistemas recién descubiertos y los procesaron con un mismo flujo de modelado. Reconstruyeron la distribución de masa en la galaxia que actúa como lente y predijeron cuánto retrasaría la luz. El resultado principal es una clasificación: seis sistemas prometen un error no mayor del tres por ciento, cinco hasta el siete, tres hasta el doce, y otros tres son por ahora demasiado caprichosos para un trabajo preciso. Son precisamente los primeros once los que se convertirán en objetivos para los telescopios en los próximos años.
En esencia, los astrónomos han calibrado un conjunto de reglas cósmicas. Solo queda tener paciencia y esperar a que la luz de las diferentes copias del cuásar nos cuente por sí misma a qué velocidad se expande nuestro mundo, igual que la lámpara detrás del acuario va revelando poco a poco su historia.
El retraso de la luz en una lente gravitacional puede alcanzar varios años; durante todo ese tiempo, los astrónomos esperan pacientemente a que una de las imágenes del cuásar "parpadee".
En la novela "Luz de estrellas lejanas", las lentes gravitacionales se utilizan como telescopios naturales para observar la vida en exoplanetas.