Un diminuto imán flota en una trampa, incapaz de girar libremente. Los científicos han encontrado una forma de proteger su 'filtración' cuántica a través de una barrera de energía de las interferencias del gas residual: basta con hacer el imán casi perfectamente esférico. Este descubrimiento promete
arXiv:2605.19125 · 2026-05-18