En Southampton transformaron una finísima lámina de grafito en una antena gravitacional supersuave. Levitando sobre imanes, se desplaza nanómetros bajo las fuerzas de marea, y un interferómetro láser lo convierte en una señal precisa. El dispositivo distingue las contribuciones lunar y solar, alcanz
arXiv:2606.14738v1 · 2026-06-02