El vacío no es la nada, sino un tejido invisible de partículas fugaces de luz. Al colocar un material en un microresonador, lo «envolvemos» en este tejido y sus propiedades cambian sin intervención externa. Es la vía hacia una electrónica y energética que funcionan con el vacío.
arXiv:2506.02170v1 · 2025-06-02