Físicos convirtieron luz roja visible en infrarroja —el color que se desliza por los cables de vidrio— usando una nube de átomos de rubidio fríos. Con una eficiencia del 80%, el método representa un salto hacia un internet cuántico donde las señales viajan sin desvanecerse.
arXiv:2506.03957v1 · 2025-06-04