El telescopio James Webb captó por primera vez la luz de estrellas compuestas solo de hidrógeno y helio: las primeras estrellas del Universo. Se encontraron gracias a una lupa cósmica, un cúmulo de galaxias que amplificó la tenue luz de un pasado lejano. Este hallazgo confirma cómo nacieron las estrellas pioneras en halos oscuros de materia invisible.
🎯 La temperatura del gas en las 'cunas' de estas estrellas era más baja que en un horno de pizza — apenas unos mil grados, lo que para los estándares cósmicos es muy frío.