Un planeta junto a su estrella, en una órbita alargada. Las fuerzas de marea lo amasan como si fuera masa y hacen que su interior expulse lava. El hidrógeno, que hace tiempo debería haberse escapado, se repone constantemente con los gases volcánicos. Una fina envoltura de hidrógeno es señal de un interior hirviente. El telescopio James Webb podrá encontrar esos mundos.
🎯 En Ío, una luna de Júpiter, el calentamiento por marea provoca cientos de volcanes activos: son las erupciones más potentes del Sistema Solar.