Por primera vez, los astrónomos siguieron cómo el planeta WASP-121b pierde su atmósfera, como un cometa, dejando tras de sí dos colas de gas. Una cola se dirige hacia la estrella y la otra se aleja de ella. Este descubrimiento ayuda a entender cómo las estrellas 'soplan' las atmósferas de los planetas cercanos. ¿Qué pasaría con la Tierra si estuviera tan cerca del Sol?
El planeta WASP-121b está tan cerca de su estrella que el calor hace que su atmósfera se evapore y se escape, como las colas de un cometa. Con el telescopio James Webb, los astrónomos observaron por primera vez este proceso de forma continua. Resultó que el helio de la atmósfera se estira en dos plumas gigantes que abarcan el 60% de la órbita, es decir, cientos de millones de kilómetros. Una cola, empujada por la radiación estelar, adelanta al planeta y cae sobre la estrella. La otra se extiende detrás y se aleja. Así, el planeta se convierte en algo parecido a un cometa, perdiendo su envoltura gaseosa. Antes, estas colas dobles no se habían podido ver en su totalidad. Esto ayuda a comprender qué tan rápido mueren los mundos gaseosos alrededor de otros soles. Las observaciones se realizaron en el brillo especial del helio, que permite al análisis de la luz ver incluso las capas más tenues de la atmósfera, como si miráramos en las profundidades del clima espacial.
🎯 El brillo especial del helio permite asomarse a las capas superiores e hinchadas de las atmósferas de exoplanetas, allí donde la luz ordinaria no llega.