Para que surja la vida, un planeta necesita un ultravioleta «en su punto justo»: el suave construye moléculas, el duro las rompe. El análisis de los espectros estelares muestra que solo las estrellas G, como nuestro Sol, pueden albergar el desarrollo de la inteligencia. Las enanas rojas, por desgracia, están vacías: les falta luz creadora. Esto cambia el mapa de búsqueda de hermanos de inteligencia.
🎯 Alrededor del 20% de las estrellas similares al Sol en la galaxia podrían albergar planetas con un clima ultravioleta adecuado: miles de millones de oportunidades para la vida.
🎬 A los escritores de ciencia ficción les encanta poblar planetas alrededor de enanas rojas (como en «Interstellar»), pero el nuevo modelo muestra que su luz no basta para «amasar» la masa molecular de la vida.