Los planetas del sistema TRAPPIST-1 son los mejores candidatos para buscar atmósferas en mundos similares a la Tierra. Sin embargo, el telescopio «James Webb» ve interferencias de manchas y llamaradas de la estrella. Para corregir esto, se usan los tránsitos de la sin aire TRAPPIST-1 b como plantilla para restar el ruido estelar de los datos de TRAPPIST-1 e. Simulaciones: 15 de esos tránsitos permitirán detectar con confianza una atmósfera con CO₂. Las primeras observaciones revelaron que potentes llamaradas alteran el método, y pequeñas suposiciones en el análisis pueden distorsionar mucho la imagen, como las ondas en el agua cambian el reflejo.
Escuchar a escondidas la atmósfera de un planeta lejano se ve obstaculizado por el ruido de la estrella. En el sistema TRAPPIST-1 los astrónomos utilizaron un planeta-«micrófono»: TRAPPIST-1 b, un vecino sin aire que solo graba interferencias. Al restar esta grabación de la señal del planeta TRAPPIST-1 e, se puede aislar la voz limpia de su atmósfera.
Las primeras observaciones con el James Webb demostraron que la idea es correcta: en días tranquilos no se ven rastros de aire, como era de esperar. Pero los caprichos de la estrella siguen jugando al teléfono descompuesto. La búsqueda de atmósfera en TRAPPIST-1 e continúa, con la esperanza de pillar a la estrella de buen humor.
🎯 El sistema TRAPPIST-1 es tan compacto que todos sus planetas cabrían dentro de la órbita de Mercurio. Un año en TRAPPIST-1 e dura solo 6 días terrestres.