Una piedra sobre la mesa no se moverá sin una patada. ¿De dónde sale esa terquedad? La idea de que toda la materia del universo es la responsable se planteó hace más de un siglo. Ahora se ha formalizado en una teoría rigurosa.
En el nuevo trabajo, la gravedad no se describe como una atracción entre cuerpos, sino como un campo que establece la escala de distancias y tiempos. Toda la materia del universo crea ese campo. La inercia de un cuerpo es su respuesta al campo creado por toda la materia en el pasado. Cuanta más materia hay alrededor, con más fuerza se resiste el cuerpo a ser acelerado.
Para piedras y planetas comunes, la teoría da los mismos resultados que la física habitual. Pero para objetos muy densos, como las estrellas de neutrones, aparecen diferencias. Estas pueden comprobarse con observaciones.
Así, la inercia deja de ser una misteriosa propiedad de la materia. Se convierte en la memoria que el universo tiene de sí mismo.
Si el universo estuviera vacío, los cuerpos no tendrían inercia: se acelerarían ante el menor empujón sin resistencia alguna.