Las observaciones del magnetar 1E 1547.0-5408 con el polarímetro de rayos X IXPE en 2025, con una exposición de 500 kilosegundos, revelaron polarización lineal (47.7±2.9%) en el rango de 2–6 keV con un ángulo de posición de 75.8±1.8 grados. El espectro se describe mediante un componente térmico con temperatura de cuerpo negro de ~0.67 keV y un radio de emisión de ~1.2 km. Se encontró una indicación (al nivel de 1σ) de un mínimo en el grado de polarización entre 3 y 4 keV, lo que es consistente con una conversión parcial de modos en la resonancia de vacío en la atmósfera. El análisis resuelto en fase sugiere que la radiación probablemente proviene de un único punto caliente con temperatura no uniforme. El ajuste de la dependencia del ángulo de posición con la fase mediante el modelo de vector rotante (RVM) restringe la geometría del sistema e indica que tanto el eje dipolar como la línea de visión no coinciden con el eje de rotación. En estas condiciones, una fuerte polarización no es un argumento decisivo a favor de la birrefringencia del vacío en la magnetosfera; sin embargo, la reproducción exitosa por el modelo RVM de la modulación del ángulo de posición y del comportamiento del grado de polarización con la energía apunta nuevamente a la manifestación de efectos de la electrodinámica cuántica (QED) en los magnetares.
Las estrellas de neutrones son restos superdensos de supernovas del tamaño de una ciudad. En los años 1930, Fritz Zwicky propuso su existencia, y más tarde Jocelyn Bell Burnell descubrió los púlsares, estrellas de neutrones que giran rápidamente. Los magnetares son una variedad extremadamente rara, cuyo campo magnético es miles de millones de veces más fuerte que el de la Tierra. Es capaz de afectar al propio vacío.
Recientemente, el telescopio de rayos X IXPE captó la radiación del magnetar 1E 1547.0‑5408 y descubrió una propiedad inusual: casi la mitad de la luz oscilaba estrictamente en un mismo plano, como después de pasar por unas gafas de sol polarizadas. Pero si en la vida cotidiana la polarización la crea un filtro, aquí ese papel lo desempeñó el propio espacio. El campo magnético de la estrella convirtió el vacío en una especie de cristal que ordenó las ondas de rayos X. Este «cristal cósmico» ayudó a precisar la inclinación del eje magnético de la estrella: resultó que gira casi en ángulo recto.
🎯 Un magnetar del tamaño de una ciudad tiene un punto caliente a millones de grados, más caliente que el núcleo del Sol.
🎬 En la ciencia ficción, los magnetares son guardianes temibles de las profundidades: su radiación invisible puede inutilizar una nave estelar a millones de kilómetros.