El cosmos puede comprimirse y rebotar como una pelota. Dentro de ese ciclo, los agujeros negros y la materia oscura no desaparecen, sino que sobreviven como grumos densos. Si el grumo supera los 90 metros, atravesará el rebote y se convertirá en la semilla de una futura galaxia.
🎯 Para que un grumo de materia sobreviva al rebote, su diámetro debe ser de al menos 90 metros, la longitud de un campo de fútbol.
🎬 Un cosmos cíclico, que se comprime y renace, se describe en la novela «Tau Cero» de Paul Anderson: los protagonistas observan la muerte y el nacimiento de un nuevo mundo.