Una computadora cuántica se parece a una orquesta caprichosa: cada cúbit es un músico que escucha el más mínimo ruido y se desconcierta. Para tocar una compleja sinfonía de cálculos se necesitan cientos de instrumentos afinados al unísono. Los ingenieros han dado un paso importante: han empaquetado más de 500 cúbits superconductores en una oblea de tres pulgadas, como si colocaran una orquesta sinfónica entera en un plato de comida.
El principal problema de estos empaques son las ondas de radio parásitas que, como una corriente de aire en una sala de conciertos, hacen que los cúbits tiemblen y pierdan su estado cuántico. Aquí se diseñó la estructura por computadora para que estas ondas se amortiguaran, y se eligieron materiales con pérdidas mínimas. Otro truco: al enfriar hasta milésimas de kelvin (más frío que el espacio exterior), los distintos materiales se contraen de manera diferente y las piezas pueden deformarse. El empaque se diseñó para que la contracción sea coordinada, como piezas bien ajustadas de un rompecabezas de madera.
Resultado: los cúbits en este empaque viven alrededor de 100 microsegundos, lo cual es una vida larga en el mundo cuántico. La lectura del estado tiene una precisión del 97,5% y la temperatura de los cúbits es de 36 milikelvins. Esto significa que la mayor integración no perjudica la calidad: una orquesta de quinientos músicos toca tan limpio como un conjunto de cámara.
Este empaque no es solo una caja para el chip, sino una herramienta para la producción en serie. Permite probar rápidamente miles de cúbits y encontrar esos raros que funcionan peor que el resto, como descartar notas falsas en un coro enorme. Sin esto no se puede construir una computadora cuántica tolerante a fallos que resuelva problemas imposibles para las máquinas convencionales.
Una temperatura de 36 milikelvins es 8000 veces más fría que tu congelador y cien veces más fría que el punto más frío de la Antártida.
En la serie "Devs", la computadora cuántica Deviant se enfría a una temperatura más baja que el espacio exterior, y su funcionamiento depende de un aislamiento perfecto del mundo exterior, igual que el empaque de este artículo.