La luz que atraviesa rendijas estrechas puede revelar retrasos invisibles al ojo. En el nuevo experimento, los físicos hicieron pasar un rayo láser por dos rendijas simultáneamente y midieron cuánto se retrasaba una parte de la onda respecto a la otra. El retraso resultó ser de unos pocos attosegundos, es decir, una milmillonésima de una milmillonésima de segundo. Para hacerse una idea de la escala: en un attosegundo, la luz recorre una distancia tres veces menor que el diámetro de un átomo de hidrógeno.
Los métodos habituales para medir un desplazamiento tan diminuto se ahogan en el ruido, esas fluctuaciones aleatorias que enmascaran la señal. Aquí se empleó una técnica conocida como amplificación débil: primero se atenúa la señal, pero luego se mide de tal manera que la parte útil destaca sobre el ruido. Como resultado, la precisión aumentó cien veces en comparación con experimentos anteriores. La conclusión clave es que el ruido disminuye exactamente en la misma medida en que aumenta el número de fotones capturados, las partículas de luz. Esto significa que el método opera en el límite que permite la propia naturaleza.
Tal precisión no solo sirve para batir récords. Los detectores de ondas gravitacionales, las ondulaciones del propio espacio, captan señales que cambian en fracciones de segundo. Cuanto menor es el ruido, más débiles son las ondas que se pueden detectar. Quizás este método ayude a escuchar colisiones de agujeros negros en el otro extremo del universo.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2602.17035
We report a quantitative evaluation of weak-value amplification (WVA) for longitudinal phase measurements using Allan variance analysis. Building on a recent double-slit interferometry experiment with real weak values [Phys. Rev. Lett. 134, 080802 (2025)], our Allan variance analysis demonstrates measurement of a few attosecond time delay approaching the shot noise limit at short averaging intervals of $$T$$ = $$0.01-0.1$$ s, representing two orders of magnitude variance reduction compared to the $$T=300$$ s operating point in prior implementations. We demonstrate that the Allan-variance noise floor scales with the inverse of the detected photon number $$1/N_r$$, confirming shot-noise-limited operation with WVA. Furthermore, this $$1/N_r$$ scaling experimentally validates that WVA can outperform conventional measurement under fixed detected photon number and detector saturation, in the presence of technical noise, as theoretically predicted [Phys. Rev. Lett. 118, 070802 (2017)]. Our results provide rigorous, quantitative evidence of the near-optimal noise performance achievable with WVA, establishing a new benchmark for precision optical metrology. This advancement is particularly relevant to applications such as gravitational-wave detection, where signals predominantly occupy the high-frequency regime ($$>10$$ Hz).
El attosegundo es tan corto que en un attosegundo la luz recorre una distancia menor que el tamaño de un átomo.