Una cuerda rota de guitarra no solo se queda en silencio. Todavía vibra durante un tiempo, y por el carácter de esa vibración el luthier sabe qué cuerda tiene delante: gruesa o fina, tensa o floja. Más o menos así escuchan los físicos la «vibración» de los sistemas cuánticos cuando quieren conocer su estructura.
Normalmente, el entrelazamiento es un vínculo entre dos partículas en lugares distintos: tocas una y la otra responde al instante, aunque haya kilómetros entre ellas. Pero en este nuevo trabajo se propone mirar el entrelazamiento de otra manera: no entre puntos del espacio, sino entre diferentes momentos del tiempo para un mismo sistema. El autor construye una herramienta matemática que permite «conectar» el estado del sistema ahora con su estado un tiempo después y medir cuán entrelazados están.
Ese comportamiento recuerda mucho a lo que ocurre con el entrelazamiento después de una «sacudida» brusca del sistema, por ejemplo, cuando se calienta de repente o se cambia rápidamente el campo externo. Primero el entrelazamiento crece, luego oscila y poco a poco se calma. El entrelazamiento temporal, según el autor, es como una mirada al mismo proceso desde otro ángulo: no esperar a que el sistema reaccione por sí solo al impulso, sino «coser» directamente sus estados en diferentes momentos del tiempo.
La conclusión principal del trabajo: el entrelazamiento espacial y el temporal son dos caras de la misma moneda. Ambos contienen información universal sobre la teoría, en particular sobre su espectro de masas, es decir, qué partículas y con qué masas pueden existir en ella. Y en ambos casos funciona una imagen sencilla: el entrelazamiento es transportado por cuasipartículas, unos «grumos» imaginarios de excitación que se dispersan en todas direcciones, como ondas en el agua al lanzar una piedra.
El concepto de entrelazamiento surgió en el famoso debate entre Einstein y Bohr. Einstein lo llamaba «acción fantasmagórica a distancia» y hasta el final de su vida creyó que la mecánica cuántica era incompleta. Hoy el entrelazamiento es una herramienta de trabajo en los ordenadores cuánticos y en la comunicación segura.
En la serie «Dark», los personajes viajan en el tiempo y descubren que sus destinos están entrelazados no solo en el espacio, sino también entre diferentes épocas. El nuevo trabajo muestra que incluso en física la conexión entre diferentes momentos del tiempo no es una abstracción, sino una magnitud medible.