La estrella γ Cassiopeiae, visible a simple vista, es un brillante representante de las estrellas Be (gigantes de rápida rotación con discos) y ha intrigado durante medio siglo con una emisión anormalmente potente de rayos X duros. Las observaciones con el satélite XRISM (instrumento Resolve) permitieron captar desplazamientos Doppler en las líneas: el plasma caliente y la fluorescencia del gas frío se movían en sincronía con la órbita de una compañera enana blanca. Esto vinculó por primera vez de manera directa la emisión con la acreción (caída de materia) sobre la enana blanca. Un leve ensanchamiento de las líneas indicó que el resplandor nace en su superficie, no en el disco de acreción. El descubrimiento confirma que estas misteriosas fuentes son sistemas Be+enana blanca, que constituyen aproximadamente el 10% de las estrellas masivas, y proporciona una clave para los modelos de su evolución.
Durante cincuenta años, los astrónomos no pudieron entender la naturaleza de la intensa emisión de rayos X de la estrella Gamma Cassiopeiae. Sospechaban de un compañero invisible, pero no había pruebas. El telescopio japonés XRISM, equipado con espectroscopia de alta resolución, captó diminutos desplazamientos en las líneas de emisión. Estas oscilaciones coincidieron exactamente con el movimiento no de la estrella principal, sino de su pequeña acompañante.
Resultó ser una enana blanca, un remanente estelar superdenso cuyo peso máximo fue calculado por Chandrasekhar. El gas de la estrella grande fluye hacia la enana y, como agua en un embudo, se arremolina formando un disco incandescente. Allí se calienta hasta millones de grados, emitiendo ese mismo resplandor de rayos X. El descubrimiento es como resolver un truco de magia: finalmente vemos adónde desaparece la materia.
Resultó que estas parejas no son raras: una de cada diez estrellas masivas con disco esconde una enana blanca. Esto ayuda a comprender cómo nacen las supernovas y las estrellas de neutrones. El cosmos está lleno de «embudos» invisibles que devoran a sus vecinos.
🎯 Una enana blanca es tan densa que un trozo del tamaño de un terrón de azúcar pesaría más que un camión.