El trabajo reporta la primera detección directa de fotones ionizantes en longitudes de onda en reposo de 350 Å, 392 Å y 485 Å de una muestra de emisores Lyα con corrimiento al rojo z ≈ 5.9–6.0. Los datos se obtuvieron mediante observaciones profundas en el UV con AstroSat y HST, seguidas de confirmaciones espectroscópicas con VLT/MUSE y JWST/NIRSpec. El espectro apilado (magnitud absoluta UV M_UV ≈ −18.77, ~0.1 L*) muestra una pendiente espectral dura de −2.3 ± 0.1, una eficiencia de ionización intrínseca log₁₀ ξ_ion^true = 25.86 ± 0.02 Hz erg⁻¹ y una fracción de escape f_esc ≈ 0.8. Las estimaciones individuales señalan continuos UV muy azules (β ≤ −3) en tres galaxias, edades menores de 6 millones de años en cuatro, y baja metalicidad (0.02–0.05 Z_⊙) en dos. Los resultados evidencian la presencia de estrellas masivas calientes capaces de reionizar el Universo, e indican el inicio de la reionización del HeI hacia esta época (energías >24.6 eV).
Tras el Big Bang, el Universo se llenó de gas frío, principalmente hidrógeno neutro y helio. Envolvió el cosmos como la niebla matutina, impenetrable para la luz. Así comenzó la Edad Oscura.
Cuando se encendieron las primeras galaxias, su radiación, como un potente reflector, empezó a arrancar electrones de los átomos. Este proceso —la reionización— fue disipando la niebla poco a poco, volviendo el espacio transparente.
Por primera vez, los astrónomos han registrado directamente esa luz purificadora. El telescopio «James Webb» y otros instrumentos estudiaron galaxias visibles mil millones de años después del Big Bang. El análisis espectral reveló que casi el 80% de la luz ultravioleta escapaba al exterior, mucho más de lo que predecían los modelos. Pero la mayor sorpresa fue que parte de los fotones tenían energías superiores a 24,6 electronvoltios, suficientes para arrancar electrones incluso del helio. Hasta ahora se creía que esto solo ocurría en etapas posteriores. Así que las primeras estrellas fueron auténticos titanes, y su luz bastó para disipar la niebla incluso en los átomos más resistentes.
🎯 Los fotones más energéticos tenían energías superiores a 24,6 electronvoltios, suficientes para arrancar electrones incluso del helio. Antes se pensaba que esto ocurría mucho más tarde.
🎬 En la serie «Firefly», la nave «Serenity» viaja a través de mundos que brillan con la luz de incontables soles. Los astrónomos han captado esa luz antigua que encendió esos soles.