Los científicos comprobaron si la expansión del universo se acelera por igual en todas direcciones. Usaron supernovas (estrellas que explotan) como faros. Hallaron una pequeña "inclinación": en una dirección, la aceleración es ligeramente mayor. Esto indica que las correcciones por el movimiento de las galaxias (velocidades peculiares) no eliminan por completo las distorsiones. Al parecer, el mapa a gran escala de las corrientes cósmicas aún es impreciso.
Nuestra galaxia se desplaza por el cosmos como un automóvil en una carretera nocturna. Los destellos de supernovas en galaxias lejanas actúan como reflectores en la carretera: su brillo verdadero es conocido, y a partir del brillo aparente se calcula la distancia. Así fue como Saul Perlmutter, Brian Schmidt y Adam Riess en 1998 descubrieron que la expansión del universo se acelera — de ello es responsable la energía oscura, parte del modelo estándar.
Recientemente, los astrofísicos midieron 1701 de estos destellos y notaron una rareza: en una dirección, la aceleración parecía ligeramente mayor. Utilizaron fotometría (medición del brillo) y espectroscopía (descomposición de la luz en colores) para determinar el corrimiento al rojo, un indicador de la velocidad con que se aleja una galaxia. La dirección coincidió con nuestro movimiento a través del fondo cósmico de microondas (el débil resplandor del Big Bang).
Pero bastó con tener en cuenta la velocidad de nuestro 'automóvil' respecto a este fondo, y la anomalía desapareció. La aparente irregularidad es solo un efecto óptico, como cuando en un viaje los objetos cercanos pasan más rápido que los lejanos. La expansión del universo es igual en todas direcciones, y la energía oscura no muestra preferencias secretas.
🎯 El sistema solar viaja por el espacio a 370 km/s, y es precisamente este movimiento el que genera la mayoría de las aparentes 'irregularidades' en las mediciones cosmológicas.
🎬 La trama fantástica de un universo no uniforme, como en 'El bosque oscuro' de Liu Cixin, resultó ser en realidad una ilusión óptica: nuestro propio movimiento creó espejismos de irregularidad.