Durante medio siglo, los astrónomos buscaron el aminoácido más simple en el espacio sin éxito. Pero ahora, en una cuna estelar, han encontrado a su 'hermano' químico, el metilcarbamato. Es como encontrar la llave de una cerradura que antes no podían abrir, y ahora se puede entender cómo surgen los ladrillos de la vida.
🎯 Este mismo metilcarbamato en la Tierra sirve como materia prima para medicamentos y... insecticidas. Así que la molécula que ayuda a entender el origen de la vida está detrás de la creación de medios para destruirla.
🎬 La idea de la panspermia, según la cual la vida puede viajar en cometas, ahora encuentra un respaldo químico. Fred Hoyle ya esbozó un escenario similar en su novela 'La nube negra'.