La glicina, un bloque fundamental de las proteínas, fue esquiva para los astrónomos durante casi medio siglo. Luego hallaron su isómero, el metilcarbamato, con los mismos átomos pero ordenados de manera diferente. El radiotelescopio ALMA captó la señal de esta molécula, lo que permitió medir su cant
arXiv:2605.07159 · 2026-05-08