La mecánica cuántica siempre ha dibujado el mundo a partir de puntos ideales, pero en realidad cualquier instrumento solo ve una mancha borrosa. Resulta que si describimos los estados no como puntos, sino como 'retazos' de muchas opciones probables, las paradojas desaparecen: el gato de Schrödinger deja de estar vivo y muerto, y la conexión mística de las partículas a distancia se convierte en una simple actualización de información.
🎯 La información en la nueva teoría es simplemente el volumen de la gota. Cuanto más precisa es la medición, más pequeña es la gota, y el conocimiento crece — como si la niebla se condensara en una forma visible.