Imagina: estás sentado en una habitación y, cada segundo, billones de partículas fantasmales te atraviesan. Esas partículas —los neutrinos— quizás sean la materia oscura que evita que las galaxias se desintegren. Su eterna «transformación» en el espacio crea un andamiaje invisible del Universo.
🎯 Cada segundo, unos 100 mil millones de neutrinos del Sol atraviesan la uña de tu dedo meñique.