La copa visible de un agujero negro masivo en nuestro universo es engañosa: sus verdaderas raíces se hunden en el sustrato invisible de una brana paralela. Allí, en la quinta dimensión, se oculta la fuente del crecimiento del gigante. El detector LISA se prepara para escuchar el ruido gravitacional de esas raíces, convirtiendo la teoría en una sinfonía audible del espacio-tiempo.
🎯 Algunos de estos agujeros negros 'vacíos' podrían ser tan masivos que su horizonte de sucesos no cabría dentro de la órbita de Plutón.