Los transitorios de ondas gravitacionales GW190521 y GW231123, interpretados como fusiones de agujeros negros muy masivos, fueron contrastados con el modelo de materia oscura topológica con paredes de dominio. El ajuste de la plantilla de paredes a los datos de LIGO favoreció la hipótesis de agujeros negros con logaritmos de factores de Bayes de 12.2 y 11.3, valores más bajos que los obtenidos al inyectar señales de agujeros negros en el ruido. Por primera vez se realizó un análisis conjunto en el que ambos eventos restringen simultáneamente los parámetros de un solo campo escalar; aunque los agujeros negros siguen siendo preferidos, los eventos son compatibles con un campo común y los parámetros de las paredes coinciden en distintas realizaciones de ruido y regiones del cielo. Los transitorios de paredes inyectados se recuperan sistemáticamente como agujeros negros con espines altos, lo que indica una degeneración morfológica. Las pruebas de consistencia de parámetros con múltiples eventos ofrecen una nueva herramienta para buscar paredes de dominio en futuras campañas de observación de los detectores de ondas gravitacionales.
La naturaleza de la materia oscura sigue siendo uno de los principales problemas no resueltos de la física, y los trabajos pioneros de Vera Rubin sobre la rotación de galaxias solo subrayaron su misterio. Los recientes eventos cortos de ondas gravitacionales, como GW190521 y GW231123, registrados por LIGO, presentan parámetros anómalos (masas y espines extremos) que desafían los escenarios estándar de evolución estelar. Una hipótesis alternativa sugiere que podrían ser señales del paso a través del detector de configuraciones macroscópicas del campo cuántico: paredes de dominio, surgidas de una ruptura de simetría en el universo temprano en expansión.
Los autores aplicaron un análisis bayesiano a los datos de LIGO Hanford y Livingston, utilizando un modelo de ocho parámetros para la respuesta del interferómetro, desarrollado con la contribución decisiva de Rainer Weiss. La plantilla de señal tiene en cuenta la variación de la constante de estructura fina efectiva y el desplazamiento de fase dispersivo causado por la interacción del campo escalar con el sector electromagnético. Para la comparación, se empleó un modelo de fusión de agujeros negros con quince parámetros (NRSur7dq4). Se realizaron inyecciones de señales en el ruido para calibrar los factores bayesianos.
La comparación de hipótesis da un factor de Bayes log10 = 12.2 para GW231123 y 11.3 para GW190521 a favor de los agujeros negros, pero estos valores son significativamente menores que las medianas (23.1 y 40.9) obtenidas al inyectar señales BBH realistas. El ajuste conjunto reveló consistencia en los parámetros del sector oscuro: log10(mϕ/eV) ≈ -12.09, log10(m0/eV) ≈ -11.19, velocidad de la pared vDW ≈ 0.026c y una relación discreta Nratio = 3 para ambos eventos. El parámetro de acoplamiento de la energía oscura gDW está débilmente restringido, y su mediana ~10^-27 corresponde a una variación de la constante de estructura fina a nivel de 10^-27.
Los resultados demuestran que los transitorios cortos de ondas gravitacionales pueden transportar información sobre estructuras de campo macroscópicas relacionadas con la materia oscura. Aunque la interpretación estándar sigue siendo preferida, los factores bayesianos anómalamente bajos y la degeneración morfológica entre las paredes de dominio y los agujeros negros altamente espirales indican la necesidad de precaución. El análisis de múltiples eventos abre un nuevo camino para probar la hipótesis de la materia oscura topológica.
Los futuros ciclos de observación de LIGO aumentarán la muestra de transitorios cortos, permitiendo acumular estadísticas para el análisis conjunto de los parámetros del campo escalar. Si varios eventos muestran las mismas masas de campo y constantes de acoplamiento, será un fuerte argumento a favor de las paredes de dominio. El desarrollo de métodos de búsqueda no dirigida de estallidos y plantillas especializadas mejorará la sensibilidad a dichas señales. Además, el papel refinado de la energía oscura en los modelos de simetrón podría vincular la velocidad observada de las paredes con la evolución cosmológica.
El trabajo aborda cuestiones fundamentales de la física de la materia oscura, la astrofísica de los agujeros negros y la cosmología del universo temprano. También demuestra el potencial de los observatorios de ondas gravitacionales como detectores multipropósito más allá de la astrofísica estándar. El concepto de propagación de señales a velocidad inferior a la de la luz requiere revisar los algoritmos de coincidencia para la detección de transitorios no gravitacionales.
Es necesario crear un pipeline especializado para la búsqueda de paredes de dominio, no limitado por los criterios de coincidencia en el tiempo de propagación de la luz. También es importante investigar canales adicionales de respuesta de los interferómetros, como el acoplamiento del campo escalar con las masas de los fermiones. El análisis conjunto con datos de relojes atómicos ayudará a verificar de forma cruzada las variaciones de las constantes fundamentales.
El estudio se relaciona directamente con el problema no resuelto de la naturaleza de la materia oscura y con la cuestión de si los eventos anómalos de ondas gravitacionales son consecuencia de procesos astrofísicos desconocidos o una manifestación de nueva física. También aborda el problema de las jerarquías en los modelos de energía oscura (simetrón) y la teoría cuántica de campos, donde las paredes de dominio podrían ser reliquias de transiciones de fase.
🎯 Si la interpretación de las paredes de dominio es correcta, entonces una de estas paredes, de decenas de metros de espesor, podría atravesar la Tierra cada día, pero solo se podría detectar con interferómetros gigantes.
🎬 La idea de objetos cuánticos macroscópicos atravesando la Tierra recuerda al «Bosque Oscuro» — el concepto de estructuras cósmicas ocultas que pueden interactuar con nuestro mundo de manera imperceptible. En la novela de Liu Cixin «El problema de los tres cuerpos» también se juega con la idea de «cuerdas» cósmicas invisibles que atraviesan el espacio.