Imagínense que tiran una piedra a un estanque: se forman ondas. Cuando chocan agujeros negros enormes, también viajan ondas por el universo, y los detectores las atrapan. Se revisaron dos señales extrañas: lo más probable es que sean agujeros negros, pero existe la posibilidad de que las hayan dejado misteriosas «paredes» de materia oscura. Resultó que distinguirlas es difícil, como gemelos que hablan con voces diferentes. ¿Y si el cosmos está lleno de esas paredes invisibles?
Los detectores de ondas gravitacionales, creados en gran medida gracias a Rainer Weiss, captan el temblor del espacio con haces láser que viajan a la velocidad de la luz. Las señales cortas suelen atribuirse a la fusión de agujeros negros. Pero existe la idea de que a través de los instrumentos pasan gigantescas paredes invisibles de materia oscura, una sustancia misteriosa descubierta por primera vez por Vera Rubin a partir de la rotación anómala de las galaxias. Es como las ondas en el agua: una piedra deja una estela, pero también un pez que nada por debajo crea ondas; adivina cuál es la causa.
Los científicos compararon ambas versiones para dos eventos extraños: GW190521 y GW231123. La fusión de agujeros negros explica los datos ligeramente mejor por ahora, pero la ventaja es precaria. Normalmente, en estos casos, la versión de los agujeros negros es mucho más convincente. Es sorprendente que ambas señales apunten a propiedades casi idénticas del hipotético campo cuántico: la masa de sus partículas, la velocidad de la pared y otros parámetros. No parece una casualidad.
Futuras observaciones con LIGO permitirán comprobar la hipótesis de las paredes. Entonces los detectores gravitacionales se convertirán en una herramienta para buscar materia oscura. Y si las paredes también están relacionadas con la energía oscura, un solo experimento podría revelar dos de los mayores misterios: de qué está hecha la masa oculta y por qué se acelera la expansión del Universo.
🎯 Si las paredes existen, cada día atraviesa la Tierra una estructura invisible del grosor de un campo de fútbol, pero solo es detectable con detectores láser.
🎬 Paredes cósmicas invisibles: casi como en «El problema de los tres cuerpos», donde el espacio está atravesado por misteriosas cuerdas.