Se propone un método de medición del área del horizonte mediante ondas gravitacionales, equivalente al área de Kerr, basado en el análisis de ondas directas en la señal de una fusión cercana antes de la etapa de timbre cuasinormal. Aplicado a GW250114, la frecuencia y la tasa de amortiguamiento medidas de la onda directa se consideran propiedades del horizonte. El análisis comenzó 3–4.5M (M es la masa total del sistema) antes del pico de amplitud y arroja un área que concuerda con el remanente de Kerr. Esta es la primera medición del área a partir de ondas directas y una nueva verificación de la ley de aumento del área de Hawking en el régimen previo a la fusión.
El área del horizonte de un agujero negro es una magnitud geométrica fundamental, estrechamente vinculada a su entropía, según los trabajos de Jacob Bekenstein y Stephen Hawking. En la relatividad general clásica del espacio-tiempo curvado rige la ley de áreas: el área total de los horizontes no disminuye. Debido a la extrema dilatación del tiempo cerca del horizonte, las ondas directas llevan la impronta de la velocidad angular y la gravedad superficial. Verificar esta ley con la ayuda de ondas gravitacionales de fusiones de agujeros negros se ha vuelto posible gracias a los detectores LIGO. Sin embargo, los métodos previos se basaban en la espiral de acreción y el timbre tardío, mientras que el nuevo trabajo utiliza ondas directas: una señal de corta duración cerca del pico de la fusión.
Los investigadores desarrollaron un modelo fenomenológico de la señal que incluye una componente de ondas directas y modos cuasinormales. Las ondas directas se aproximan mediante una sinusoide amortiguada, cuya frecuencia y decremento se interpretan como la velocidad angular efectiva del horizonte y la gravedad superficial. Mediante espectroscopía del decaimiento en anillo en tiempos tardíos se determinaron de forma independiente la masa y el espín del agujero negro final. El análisis de los datos de LIGO para el evento GW250114 se realizó en un marco bayesiano, variando el tiempo de inicio del análisis.
Para un tiempo de inicio del análisis que comienza tres masas del remanente antes del pico de amplitud, se obtuvo una distribución del área mediante ondas directas que concuerda con la predicción de Kerr para el remanente (masa 68.1 M☉, espín 0.68). El intervalo de confianza del 90% incluye el valor esperado. En el rango de tiempos de inicio de -4.5 a -3 M del remanente, exceptuando una fluctuación en -4 M, el área por ondas directas coincide de manera estable con el área del análisis del timbre. La razón de probabilidades a favor de la ley de áreas se mantiene del orden de la unidad, lo que indica ausencia de evidencia de violación. Con inicios más tempranos la correspondencia se rompe, lo que se explica por la evolución dinámica de los parámetros del horizonte.
Se demuestra la posibilidad de sondear de forma independiente el horizonte del agujero negro en el régimen transitorio fusión-timbre, complementando los métodos tradicionales. Esto refuerza la relación entre entropía y geometría, y abre el camino a pruebas de predicciones de la relatividad general en campos fuertes. La consistencia entre ondas directas y análisis del timbre sirve como verificación cruzada de la reciente detección de ondas directas en GW250114.
En el futuro se planea prescindir de fijar los parámetros del remanente y realizar una inferencia conjunta, lo que aumentará la precisión. Una comprensión más profunda de la relación entre las ondas directas y la dinámica del horizonte, posiblemente recurriendo a la relatividad numérica, permitirá refinar la interpretación. Con la acumulación de datos de observaciones de ondas gravitacionales, el método podrá extenderse a estudios poblacionales.
Los resultados influirán en la astrofísica de agujeros negros, la espectroscopía de ondas gravitacionales y las pruebas de la relatividad general. El método puede mejorar la estimación del espín del remanente y arrojar luz sobre los canales de formación.
Es necesario aplicar el método a otros eventos de los catálogos de ondas gravitacionales y desarrollar modelos de señal más realistas que tengan en cuenta la precesión y los modos superiores.
El trabajo aborda el problema fundamental de la termodinámica de agujeros negros y la gravedad cuántica. La concordancia con la ley de áreas subraya la naturaleza clásica de las fusiones, pero futuras mediciones de alta precisión podrían revelar desviaciones que apunten a la evaporación de agujeros negros debido a procesos cuánticos. La medición precisa de áreas puede contribuir a resolver la paradoja de la información y a comprender la naturaleza de la entropía del horizonte.
🎯 Resulta interesante que el área del horizonte de un agujero negro de masa estelar se mide en kilómetros cuadrados; para GW250114 es de unos 40 000 km², comparable al área de los Países Bajos.
🎬 El concepto de «ondas directas» recuerda a la idea de la novela «Contacto» de Carl Sagan, donde las señales procedentes de las proximidades de un agujero negro portaban información codificada. En la película «Interstellar», los científicos también intentaban extraer datos sobre la gravedad desde el horizonte.