Se ha demostrado que los neutrinos solares térmicos con energías del orden de keV, que surgen en procesos electrodébiles en el plasma solar, son cinemáticamente accesibles a los detectores de materia oscura de gran volumen a través de las firmas de ionización de electrones. El análisis de los datos de XENONnT en modo solo S2 (señal de ionización) ha permitido establecer un límite superior en el flujo de dichos neutrinos: η ≲ 1.2×10^8 veces el valor predicho por el modelo estándar. Las búsquedas conjuntas con XENONnT, LZ y PandaX arrojan límites ligeramente más débiles. Se espera que el futuro experimento XLZD mejore estos límites en muchos órdenes de magnitud. Aunque la detección real aún está lejos, este resultado consolida los detectores de bajo umbral de búsqueda directa como una herramienta eficaz para investigar las fuentes de neutrinos de más baja energía en astrofísica, con importantes implicaciones para la física estelar y más allá.
Los detectores de materia oscura son micrófonos de una sensibilidad increíble, capaces de captar un susurro en medio del estruendo de un concierto de rock. Buscan los raros empujones de las partículas de materia oscura. Pero en un nuevo estudio, los científicos sintonizaron estos micrófonos a otro sonido: el débil «crujido» de los neutrinos solares. Los neutrinos son partículas fantasmales que atraviesan todo sin obstáculos. Cada segundo, cien mil millones de estos «fantasmas» cruzan tu uña y no sientes nada. Los neutrinos comunes son ruidosos, pero estos, nacidos del calor del Sol, son casi silenciosos: su energía es mil veces menor.
Cuando un neutrino roza un electrón, el micrófono capta un estremecimiento, como si una diminuta membrana se agitara por una brisa. Aún no se ha atrapado la señal, pero ya está claro: los mismos instrumentos que buscan la sustancia invisible del universo pueden mirar al corazón ardiente de una estrella. La ironía es que la máquina destinada a cazar la sustancia más misteriosa ahora puede contarnos cómo hierve la plasma solar común. Una nueva generación de micrófonos hará esta imagen nítida.
🎯 Los neutrinos abandonan el interior del Sol en un par de segundos, mientras que la luz que vemos tarda decenas de miles de años en salir.