Los motores warp de la ciencia ficción no pueden cambiar de velocidad fácilmente sin combustible exótico. Unos científicos hallaron una forma usando un «cohete de fotones» que empuja con luz, así que la nave maniobra perdiendo masa, como un cohete que quema combustible. Resulta que girar una burbuja warp no requiere energía negativa, solo un presupuesto de combustible lo bastante grande. ¡Imagina una nave cósmica que navega alumbrando con un faro hacia atrás!
Según Einstein, un motor warp es una burbuja de espacio-tiempo curvado. Dentro de esa burbuja, la nave flota sin sobrecargas, mientras la envoltura expulsa un flujo de radiación — luz ordinaria u ondas gravitacionales — a la velocidad de la luz. Este escape empuja el motor hacia adelante o hacia un lado, como un bote desde el que se lanzan piedras. Antes se creía que sin materia exótica de energía negativa era imposible maniobrar. Ahora está claro: basta con la radiación ordinaria. El precio es una enorme pérdida de masa: para girar bruscamente a velocidad cercana a la de la luz, habría que quemar casi la mitad de la nave. El motor warp sigue siendo más lento que la luz, pero es absolutamente real. El principal descubrimiento es que controlar una nave espacial no depende de materia mítica, sino de una factura astronómica de energía.
🎯 Para un giro cerrado a velocidad cercana a la de la luz, la nave debe expulsar casi la mitad de su masa, como un automóvil que en una intersección se deshace del motor, las ruedas y la carrocería para cambiar de dirección.
🎬 En 'Star Trek', los capitanes no pensaban en el combustible; una nueva investigación demuestra que incluso sin sustancias fantásticas los vuelos son posibles, solo que el presupuesto energético se irá al espacio.