Un agujero negro con un abrigo de piel ✎ exprés

Original: "On Black Holes Surrounded by Radiation: I. Classical Considerations"
arXiv:2606.30794 · 2026-06-29 · arXiv non-exclusive · análisis propio · 1 min
Los físicos han ideado un agujero negro envuelto en una gruesa capa de partículas ultrarrelativistas: desde fuera se ve exactamente igual que uno normal.

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Un agujero negro ordinario está rodeado por una delgada esfera de fotones: el lugar donde la luz puede dar vueltas antes de caer hacia adentro o escapar. En el nuevo trabajo, esta región se ha hinchado hasta convertirse en una capa entera, repleta de partículas sin masa que se mueven casi a la velocidad de la luz y no presionan contra las paredes. Así nace la imagen de un agujero negro con un grueso abrigo de gas ultrarrelativista.

Los autores tomaron soluciones esféricamente simétricas de las ecuaciones de Albert Einstein y añadieron al agujero negro una envoltura: un enjambre de partículas en órbitas estables. El resultado es un objeto que han bautizado como 'hillingar' (del islandés 'espejismo').

Un hillingar es un agujero negro cuya esfera de fotones se ha convertido en una capa volumétrica: la luz puede deambular a distintas profundidades, no solo en una única circunferencia.

Para un observador lejano, el hillingar se ve igual que un agujero negro desnudo de la misma masa. Ninguna diferencia en sombras ni en radiación: indistinguibilidad óptica.

¿Para qué sirve esto? Si tales objetos pueden existir en la naturaleza, parte de los agujeros negros que conocemos resultaría estar 'vestida'. Comprobarlo es difícil, pero los autores ya preparan cálculos de termodinámica y estabilidad de los hillingars; quizá allí encuentren claves para pruebas observacionales.

Lo más sorprendente: las partículas en la capa se mueven a velocidades cercanas a la de la luz, pero debido a la enorme gravedad su presión en la dirección radial es nula: como si estuvieran congeladas en su caída.

El nombre 'hillingar' proviene del folclore islandés: así se llamaba a los espejismos fantasmales que engañan a los viajeros: la metáfora perfecta para un agujero negro que se hace pasar por uno normal.

En la novela 'Solaris' de Stanisław Lem, el océano crea objetos fantasma indistinguibles de los reales: los hillingars juegan al mismo juego con los astrónomos.

Científicos
John Archibald WheelerJacob BekensteinFritz ZwickyKarl SchwarzschildStephen HawkingSubrahmanyan Chandrasekhar
Conceptos
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