Los cuásares se asemejan a un club exclusivo: las líneas anchas son un letrero de neón que solo se ve cuando entra el número adecuado de 'invitados' ultravioleta. Pero en cuanto la afluencia se vuelve demasiado intensa, el portero-disco de acreción cierra la puerta y el letrero se apaga. Este mismo mecanismo podría obligarnos a recalibrar las balanzas para los agujeros negros.
🎯 Para activar la emisión Hβ se requiere un flujo de fotones ionizantes del orden de 300 millones de billones por segundo por centímetro cuadrado, billones de veces mayor que el ultravioleta solar en la órbita terrestre.