En una milésima de segundo, una galaxia lejana libera una energía comparable a la luz solar de toda una semana. En la gráfica, ese destello de radio parece un trazo caligráfico: una línea curva que cifra su camino a través del plasma. Una red neuronal que aprendió viendo gatos y ciudades reconoció esa escritura con más precisión que los detectores especializados, sin ningún entrenamiento previo. Le damos a la IA no instrucciones, sino un sentido estético, y ella escucha la música de las esferas.
🎯 Algunas FRB son tan potentes que en un milisegundo emiten tanta energía como el Sol en varios días. La primera FRB detectada (la ráfaga de Lorimer) se encontró en datos de archivo años después de las observaciones: casi la desechan como interferencia.