Los cúbits —los elementos de computación de las computadoras cuánticas— son extremadamente frágiles. El calor, las vibraciones e incluso la gravedad destruyen su funcionamiento. Los científicos han descubierto que la ingravidez y un frío profundo cercano al cero absoluto crean condiciones ideales pa
arXiv:2512.11091 · 2025-12-11